De todos es sabido que la enseñanza del solfeo siempre ha resultado un tema árido de tratar, y los profesores que nos dedicamos a esta asignatura nos esforzamos en clase para que su aprendizaje sea lo más agradable y asimilable para nuestros alumnos, porque el Solfeo es, sencillamente, saber leer y escribir la música, por ser el principio y la base de todo músico. Sin embargo, raramente figura en las notas biográficas de los intérpretes en sus conciertos y recitales el nombre de quienes fueron sus profesores de Solfeo.

De esta manera, es el Solfeo, como queda dicho, la primera asignatura que ha de conocer el futuro músico, porque es la que le permitirá comprender una partitura, y si no sabe leer en toda su perfección los numerosos signos y símbolos que en ella figuran, mal podrá reproducirlos en cualquier instrumento (incluída la voz humana), y no podrá interpretar correctamente una obra musical.

Como se puede observar, prefiero nombrar la palabra "Solfeo" en lugar de "Lenguaje Musical" porque, sin despreciar esta moderna denominación, ha sido siempre su nombre, y han existido numerosos métodos que así se titulaban, además de permitir al profesor ser un "Solfista", exclusividad que desde hace algún tiempo tiende a desaparecer.

Durante mi larga experiencia de Solfista (profesor de Solfeo), he acumulado una buena cantidad de ejercicios y ejemplos teóricos, de los cuales me he servido siempre para acompañar gráficamente mis explicaciones teóricas, y, sobre ellos, hacer comprender mejor los temas que hemos tratado en la clase. Siempre he considerado que un ejemplo visual vale más que mil palabras, sin descartar, por supuesto, los buenos tratados teóricos que existen a disposición del alumno y del profesor.

Por ello, he decidido poner a disposición de quien esté interesado, todo este material gráfico. Se observará que no hay un orden progresivo de dificultad en la exposición de los temas, pero el profesor sabrá escoger en cada momento, si así lo considera oportuno, el ejemplo que más le interese. La mayoría de los ejemplos son comprensibles cuando ya se ha conocido el tema, y, en todo caso, será el profesor quien se encargue de explicarlos detalladamente a la vista de los mismos. Siempre se comprende mejor un tema si se tiene delante una exposición detallada.

También puede servirse de ellos el aficionado o estudiante que esté interesado en el tema y, si así lo desean, me pongo a la disposición de cualquier estudiante para aclararle las dudas que se le puedan presentar.

Mi dirección de correo electrónico es emarpu166@hotmail.com, donde pueden hacerme cualquier comentario, formular aclaraciones, observaciones o ampliación de algún tema en concreto, aunque no figure entre los relacionados. Resido en Valencia, España, y quienes estén lo suficientemente cerca pueden consultarme sobre la posibilidad de clases particulares.

Un apartado fundamental en el aprendizaje del Solfeo es, sin duda, la educación del oído musical. No hay nada más imprescindible para un músico que la educación del oído, porque la música no es otra cosa que sonidos ordenados de forma artística, y, si es verdad que hay algunas personas con una enorme facilidad para reconocer los sonidos, también las hay que necesitan una metodología para ejercitarse en el reconocimiento de las notas que forman una melodía, y saber escribirla después de haberla escuchado, tanto en su aspecto rítmico como también en el melódico e incluso en el armónico.

En el apartado de "Dictados" hay algunos que servirán al profesor para este fin, pero en una posterior ampliación de esta página figurarán una serie de ejercicios de intervalos para comenzar desde cero la educación auditiva.

Espero que este trabajo sea del agrado de alumnos y profesores.

     
     
4